Zhan Zhuang Gong. Abrazar el árbol

Se suele denominar Zhan Zhuang a un conjunto de posiciones estáticas que forman la base para el trabajo de las artes marciales internas como el Tai Chi Chuan. 

Son un trabajo de Chikung en si mismos desarrollando y unificando distintos tipos de trabajo físico y estructural, respiratorio, propioceptivo y consciente. 

Abrazar el árbol” es una de las posturas más populares dentro de la práctica del Zhan Zhuang. Sus beneficios sobre la salud y el marco que nos otorga para aprender los fundamentos de la práctica lo convierte en una práctica obligada en todos los campos del Chikung y del Taichichuan desde la salud a lo marcial.

A parte de abrazar el árbol, existen numerosas posturas en las que realizar este tipo de trabajo, incluidas en sedestación o tumbados. Pero todos estos trabajos tienen un elemento común, y es que el énfasis se encuentra en lograr una estructura que permita relajación y tranquilidad.

Indicaciones generales:

  • Antes de entrar en la postura, tomarse un momento para calmarse y relajar las tensiones.
  • A lo largo de la práctica pueden hacerse todas las correcciones a la postura que sean necesarias con el fin de ponerse más cómodo. Con el tiempo cada vez será menos necesario.
  • No se debe aplicar fuerza ni tensión.
  • Los brazos abrazan un globo muy ligero delante del pecho tan grande que las manos están separadas como mínimo una palma, con los dedos relajados y las manos mirando hacia el pecho.
  • Si se notan molestias por tensiones, se trata de llevar la atención a ese lugar, y mediante la respiración, se trata de relajar la zona de manera suave.
  • La mente está relajada y consciente. Se puede estar centrado en la respiración, observándola; realizar diferentes ejercicios de imaginación como tratar de imaginarse un paisaje agradable, o la sensación de estar sumergido en agua o bien hacer un ejercicio de sentir desde la postura y la relajación corporal cómo todo está conectado y cómo la respiración entra y sale haciendo pulsar a todo el cuerpo.

18 puntos de atención en el qigong de la estaca

Para poder obtener resultados, la regulación de la postura es fundamental. Con una postura correcta la energía podrá fluir sin obstrucciones, ayudando al funcionamiento normal del cuerpo. Se dice que “La postura es la mansión del Chi”. Para poder mejorar en nuestra postura tenemos que prestar atención a los siguientes puntos:

  1. Pies alineados. Los pies se encuentran a la anchura de los hombros. En función de las escuelas se tiene que poner completamente paralelos o se pueden abrir las puntas ligeramente para eliminar tensión de las rodillas, pero cuidado con no abrirlos de más. Los dedos de los pies agarran suavemente el suelo de manera que se activa el punto yongquan (Riñón 1) [1].
  2. Rodillas desbloqueadas. Las rodillas se flexionan por la acción de la gravedad sobre el cuerpo, que nos hunde. Hay que tener la sensación de tener un balón grande entre las piernas, de manera que impide que las rodillas se metan hacia dentro. Las rodillas, hacia delante, no sobrepasan la punta del pie. Hay que tratar de tener la musculatura de la pierna lo más relajada posible. En función de los objetivos o el nivel del practicante se deberá elegir la altura de la posición, desde elevada y con poca carga en las piernas, hasta posiciones bajas con los muslos paralelos al suelo.
  3. Caderas relajadas. Cuando se habla de cadera en el contexto del Qigong y del Taijiquan hace referencia a la palabra kua. El kua es un concepto más amplio que la cadera y quizá sería más correcto hacer referencia a la ingle ya que incluye todo el pliegue inguinal, desde el perineo hasta la articulación coxofemoral. Al practicar el árbol en posición de caballo con la pelvis orientada al frente, si ambas ingles se encuentran relajadas, el centro de gravedad cae en el centro del paso.
  4. Redondear la zona del pubis. Se hunde el peso relajando caderas y muslos. Por encima de las rodillas se tiene sensación de apertura, de manera que la línea entre las piernas unidas por el pubis se horizontaliza, quedando como un arco, nunca como un triángulo.
  5. Elevar el esfínter anal. Se cierra el músculo elevador del ano sin tensión para cerrar el ciclo entre los meridianos de Du Mai y Ren Mai. Además las mujeres deben cerrar también la musculatura vaginal. Esta acción debe ser sin tensión y sin que afecte a los glúteos. Si estamos realizando un ejercicio de respiración que involucre el movimiento del suelo pélvico, seguir las instrucciones de la respiración y dejar que bombee.
  6. Abdomen vertical. La pared abdominal debe estar vertical pero relajada para permitir los movimientos de la respiración. 
  7. Relajar las lumbares. Al hundir la pelvis y dejar caer el peso sobre las piernas la zona lumbar se relaja, dando espacio a los riñones y abriendo el Mingmen[2], un centro energético fundamental en la práctica del Qigong.
  8. Contener el pecho. El esternón se relaja y hunde, se redondean las escápulas, se abren los brazos y se redondean los hombros, haciendo que el pecho se meta ligeramente. En una vista aérea, el pecho, la espalda y brazos hacen un suave arco con la concavidad al frente. La posición se alcanza por relajación de la estructura, no por movimientos activos.
  9. Estirar la espalda. De forma natural el peso del cuerpo presiona las vértebras hacia abajo, buscamos la sensación de estirar la espalda como si quisiéramos ampliar el espacio entre las vértebras. 
    Sentimos como la columna vertebral se extiende por la acción de elevación por un lado y por el peso de la pelvis por el otro. Si hay tensión en la columna, se puede acercar los brazos al cuerpo.
  10. Hundir los hombros. Las escápulas bajan por su peso estirando la musculatura de los hombros y elongando los músculos cervicales y dorsales. Ambos hombros caen a la misma altura para evitar desequilibrios y se colocan sobre las caderas.
  11. Dejar caer los codos. Los codos apuntan hacia el suelo para ayudar a los hombros a colocarse en su sitio, dejando un espacio en la axila, como si hubiera una pelota. La sensación en el brazo es como si tuviéramos una bolsa con cierto peso en el codo y nos colocamos para poder soportarla con el menor esfuerzo posible. El codo debe estar siempre relajado para poder hacer los gestos que sean necesarios.
  12. Vaciar las axilas. Los brazos se separan ligeramente de las costillas, dejando un espacio como si hubiera una pelota.
  13. Relajar las muñecas. Las palmas están relajadas y ligeramente ahuecadas, con la palma hacia dentro de manera que el Laogong[3] apunte hacia el interior. Los dedos están estirados y ligeramente separados, pero sin tensión. Los dedos corazones de cada mano están enfrentados y las muñecas no están dobladas. La sensación global de los brazos es como la de una manguera que emite agua a presión. Quiere estirarse hasta que sale todo por la punta de los dedos, pero sigue redondeada, no se generan aristas.
  14. La cabeza suspendida de un hilo. La cabeza está alineada. La nariz sobre el esternón, ombligo y pubis. Desde lo alto de la coronilla, tratamos de sentir como si estuviéramos colgados de un hilo. Desde el Baihui[4], todo el cuerpo se encuentra suspendido.
  15. Meter la barbilla. La barbilla entra ligeramente, pero no porque se haga fuerza hacia abajo, sino porque al suspenderse desde la cabeza se estiran las cervicales y se mete de forma natural hacia dentro. La cara está relajada.
  16. Ojos entornados. Los párpados bajan ligeramente para no centrarnos en los estímulos externos, pero no se cierran del todo para no perdernos en la imaginación. La mirada está relajada.
  17. Labios en contacto, pero no apretados con fuerza, mostrando una ligera sonrisa. Los dientes están en contacto pero no aprietan, tratando de colocar la mandíbula en su sitio. Si la exhalación se hace por la boca, ésta se relaja para dar espacio a la salida del aire.
  18. Lengua tocando el paladar. La punta de la lengua toca el paladar junto a la parte interna de los incisivos. Si la exhalación se hace por la boca, la lengua se relaja y desciende para dar espacio a la salida del aire.

[1] Yong quan (Yung ch`üan) – Fuente burbujeante (1R). Punto de acupuntura ubicado en la parte central y anterior de la planta del pie. Es el punto de jing (pozo) del meridiano del riñón shaoyin del pie. Es punto de dispersión y de entrada. Abre los orificios del corazón y calma el espíritu. En Chikung es una de las Cuatro Puertas y permite la conexión con la tierra, además de dar salida a la energía perturbada en algunos ejercicios de limpieza.

[2] Mingmen – Puerta de la vida (VG 4). Punto de acupuntura del Vaso Gobernador (Du mai). Está situado bajo la apófisis espinosa de la segunda vértebra lumbar. En el entrenamiento de Chikung, el Mingmen es una zona más amplia en la espalda, como la que cubre una faja de motorista. Es un punto muy importante para la energía vital de todo el cuerpo y en especial, para los riñones.

[3] Lao gong (Lao kung) – Palacio del Trabajo (MC 8). Punto de acupuntura localizado en la parte señalada por la extremidad del dedo corazón cuando se flexiona. Es punto Ying, manantial del meridiano jueyin de la mano. Es un punto emisor y captor de la energía, fundamental en Chikung.

[4] Baihui – Cien reuniones (20 VG). Un punto de acupuntura fundamental en Chikung. Calma el espíritu. Es otra de las puertas energéticas del cuerpo. Abre la comunicación con el mundo exterior, sobre todo con la energía celeste, yang.