Respiración Natural

Es el tipo de respiración que hacemos en nuestra vida diaria sin intención y de manera inconsciente. De hecho es una manera de ajustar la respiración sin una regulación activa. Para los principiantes, todos los requerimientos que pueden incluir las técnicas de respiración pueden provocar mucha presión mental y tensión provocando una respiración incómoda, por lo que es aconsejable comenzar el aprendizaje por la respiración natural. Durante la práctica del Qigong podemos observar la respiración y ser conscientes de sus desequilibrios y tratar de subsanarlos de manera que sea suave y equilibrada. Durante la práctica de la respiración natural es el mejor momento para empezar a observar el ciclo de respiración activa y pasiva.

Según los criterios taoístas, esta respiración debería ser:

  • Profunda: no debe ser superficial o clavicular. La respiración debe bajar por el tórax moviendo el diafragma. 
  • Larga: o lo que es lo mismo, lenta. El proceso de inspiración y espiración llevan un tiempo, cada vez mayor según aumenta la relajación.
  • Proporcionada: la inspiración y espiración duran un tiempo similar.
  • Filiforme: el caudal respiratorio debe ser fino, como un hilo
  • Sutil: no debe ser brusca ni agitada, no debe ser audible.
  • Suave: no debe suponer ningún esfuerzo al realizarse.

Hacer cumplir estos requisitos en nuestra respiración natural debe ser el primer objetivo del practicante antes de realizar cualquier otro tipo de respiración. Siempre que al practicar ejercicios más avanzados encontremos alguna dificultad, debemos volver a la respiración natural para evitar los posibles efectos adversos de una mala práctica.