Regulación de la Respiración

La respiración es una función vital para cualquier ser vivo y por eso su importancia es fundamental en la práctica del Chikung. Es una de las pocas actividades automáticas de nuestro cuerpo que podemos modificar de manera consciente. Se puede practicar en cualquier momento, lugar y condición física. Trabajar con la respiración es algo que se puede entrenar a lo largo de toda la vida. Existen numerosos métodos para ejercitarla poniendo énfasis en la inspiración o espiración, uso de nariz o boca, emisión o no de sonidos, duración de sus fases, movimientos del tórax, etc. Cada sistema tiene sus beneficios y el practicante debe elegirlo en función de sus objetivos.

Cuando hablamos de regular la respiración hablamos de un concepto que no sólo engloba el uso mecánico del diafragma y la musculatura inspiradora y espiradora, sino de algo que además estimula la circulación energética y de la sangre.

Independientemente del tipo o estilo de respiración que se practique, siempre encontramos un ciclo compuesto por una inhalación y una exhalación. Estos dos segmentos claramente diferenciados, tomar aire y soltarlo, se separan por unos puntos de inflexión, que son los momentos en los que una parte del ciclo cambia a otra. En estos puntos es cuando nos encontramos en la mejor posición para influir en el ciclo o simplemente observarlo.

También podemos observar los aspectos pasivos (relajada, dejando que pase) y activos (forzada, ayudando a que pase con la musculatura accesoria) de la respiración. Podemos de manera activa incrementar tanto inhalación como exhalación en función de las necesidades del cuerpo. Por ejemplo, podemos de manera activa tomar más aire en la inhalación y dejar que salga de manera natural en la exhalación.

O inhalar pasivamente y de manera activa exhalar.

En ambas situaciones estamos abordando cuatro partes básicas del ciclo:

  • Inhalación (pasiva o activa)
  • Punto de inflexión (de inhalación a exhalación)
  • Exhalación (pasiva o activa)
  • Punto de Inflexión (de exhalación a inhalación)

Si seguimos profundizando, también podemos coordinar los aspectos pasivos y activos de la respiración. Esto nos proporciona no sólo un ciclo de respiración más largo, sino también un par de puntos de inflexión extra con los que se puede jugar: los cambios de pasivo a activo en la inhalación y en la exhalación.

Esto nos da 8 partes en el ciclo de respiración:

  • Inhalación pasiva
  • Punto de inflexión (de pasivo a activo)
  • Inhalación activa
  • Punto de inflexión (de inhalación a exhalación)
  • Exhalación pasiva
  • Punto de inflexión (de pasivo a activo)
  • Exhalación activa
  • Punto de inflexión (de exhalación a inhalación)

Es importante para poder trabajar con la respiración, dedicar cierto tiempo a notar estas partes del ciclo para más adelante poder manipularlas en función de nuestras necesidades y poder coordinarlas con el movimiento en la práctica del Chikung.

En el Chikung de salud la respiración debe responder a un proceso natural. Debe primar un proceso de liberación que dé soporte al movimiento y a la mente en vez de un control que provoque tensión y restricciones. La práctica de la respiración debe ser un proceso de observación de lo que sucede en el cuerpo y se debe evitar forzar, sobre todo en las partes activas. Lo correcto será identificar los momentos en los que se puede “animar” al ciclo a seguir una tendencia o a cambiarla sin superar los límites y sin crear tensiones. Por tanto, siempre evitaremos forzar la respiración alargando en exceso la inspiración, forzando apneas o movilizando en exceso el abdomen. 

No se deben forzar las etapas de aprendizaje. Si se respetan los tiempos, poco a poco el cuerpo irá estando preparado para superar las distintas barreras que vayan surgiendo en nuestro desarrollo como practicantes de Chikung. 

Una práctica inadecuada provocará un exceso de cansancio, mareos o taquicardias. Si se diera el caso, es mejor dejar de practicar y revisar lo que se está haciendo para evitar el error.