Las Tres Regulaciones

Resumiendo a grandes rasgos, la Regulación del Cuerpo tiene que ver con la relajación y alineamiento; la Regulación de la Respiración consiste en encontrar un equilibrio natural que permita fluidez, profundidad, uniformidad y calma; y la Regulación de la Mente es un ejercicio de consciencia del presente.

Estos tres aspectos son interdependientes y no se pueden alcanzar por separado. No se puede calmar el Cuerpo si la Respiración está agitada y la Mente dispersa, no se puede regular la Respiración con tensión o mala postura en el Cuerpo o con la Mente distraída y no se puede regular la Mente si no es consciente de lo que pasa en el Cuerpo o si la Respiración está excitada.

Aunque en nuestra práctica tenemos que trabajar los tres aspectos simultáneamente, durante nuestro aprendizaje las trabajaremos en el orden que nos permite ir progresando de manera adecuada. Vamos a ver a continuación con más detalle en qué consiste cada una de las tres Regulaciones por separado, haciendo hincapié en los efectos que se buscan, los métodos para realizarlas y los requisitos para alcanzarlas.