Las 5 Palabras de la Compostura

Esta meditación breve es un método eficaz para iniciar las Tres Regulaciones previas a nuestra práctica. 

Mucha gente piensa que meditar tiene que ver con vaciar la mente, pero realmente tiene que ver con la capacidad de enfocarse en una cosa. Cuando la mente se dispersa, la meditación es un fracaso. Nuestro cerebro es como un cachorro descarriado, fuera de control. Llevarlo de nuevo al objeto de atención es la meditación.

Las Cinco Palabras de la Compostura (Respira, Calma, Centro, Raíz y Energía)interactúan entre ellas de manera progresiva, creando una guía de enfoque de la atención para entrar en un estado de calma y consciencia para la práctica del Qigong o el taijiquan. Mediante este proceso comenzamos a ser conscientes del cuerpo, la respiración y la mente para poder coordinarlos y trabajar de manera armónica.

Se puede realizar de pie, previo a nuestras rutinas de Chikung o de Taichí o sentado si va a ser una práctica de meditación en sí misma. Cada una de las cinco palabras está asociada a unas instrucciones sobre las que debemos ser conscientes y centrar toda nuestra atención. Al conseguir las sensaciones, pasamos a la siguiente palabra. Un trabajo correcto al realizar esta secuencia nos prepara para comenzar en un estado óptimo para realizar las tres regulaciones: cuerpo, respiración y mente.

RESPIRA

La respiración consciente apacigua el sistema y produce calma.

Atiende a tu respiración. No trates de modificarla, sólo se consciente de ella, de su ritmo, de su profundidad. Siente como el aire entra y sale y nota que cambios se producen en tu interior.

Permite que la respiración se profundice gradualmente llevándote a la calma.

CALMA

La calma permite que la musculatura se asiente y se alinee con la gravedad, llevándola así a su propio “centro”.

Deja que el cuerpo, la mente y el corazón se calmen mientras que la respiración te masajea desde dentro. Todo el cuerpo se va relajando. Identifica las tensiones que sientas en el cuerpo y deja que se vayan liberando.

Permite que la relajación profunda y envolvente te lleve al centro.

CENTRO

El cuerpo centrado y alineado se encuentra directamente sobre la base del soporte, lo que provoca una conexión más fuerte con el suelo o “raíz”.

Siente el centro de tu estructura según liberas las tensiones del cuerpo. Deja que el cuerpo oscile si lo necesita hasta encontrar su equilibrio.

Relájate en la base de tu estructura, alineándote sobre tu raíz.

RAÍZ

Una postura fuerte y arraigada proporciona la base para el movimiento y la liberación de “energía”.

Deja que el peso de tu cuerpo caiga sobre el centro de tu estructura relajada y encuentre su raíz en la base de soporte. Siente como todo el peso cae a través de los apoyos del pie, entrando profundamente en el suelo.

Experimenta la seguridad de la estabilidad conectada a la tierra que permite a la energía moverse.

ENERGÍA

Sigue de manera consciente el movimiento de la energía según se libera.

Según la energía fluye, síguela y guíala. Profundiza en el proceso de movimiento con tu respiración.

Permite que el ciclo de respiración, calma, centro, raíz y energía continúe.